Tihuatlán Cultura: "APUNTES PARA LA HISTORIA DEL PUEBLO, ERAN LOS AÑOS CINCUENTA DEL PASADO SIGLO XX."
- Tihuatlan Veracruz
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- 9 jul
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"... En lo que hoy es el boulevard Bicentenario esquina con la calle Salvador Díaz Mirón de la Villa de Tihuatlán, se ubicaba la tienda de abarrotes, semillas y granos “La Casa Bustos” propiedad del señor José Bustos Carballo.
Lugar de paso obligado para las personas que venían de las localidades que se encontraban sobre la carretera a la ciudad de Tuxpan y a la recién creada ciudad de Poza Rica. Ahí se surtían de comestibles y herramientas los vecinos del pueblo de Tihuatlán.
A fines de los años sesenta pasó a llamarse “La Proveedora”.
Don José Bustos Carballo, hombre de gran visión y de trabajo, antes de crear la “Casa Bustos” había dedicado años de su juventud a trabajar en la recién creada Empresa Petróleos Mexicanos “PEMEX”.
Laboró junto con otros Tihuatecos en el Campo petrolero de: “La Charmex”, actualmente el “Ejido Los Pinos”.
“La Charmex” Fue en ese tiempo un campamento de perforación terrestre de Petróleos Mexicanos (Pemex) que se encontraba a unos cientos de metros de la congregación de “El Horcón” sobre la carretera a la ciudad de Tuxpan Veracruz.
Desempeñó un papel operativo clave dentro del auge de la región petrolera del norte de Veracruz en el municipio de Tihuatlán.
Ahí se forjó el carácter de Don José Bustos Carballo y otros Tihuatecos que ahí laboraron en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado.
La “Casa Bustos” vio sus mejores años a fines de los cincuenta. Se transformó en “La Proveedora” en los años setentas.
Era un modelo tradicional. Un gran mostrador de madera separaba a los clientes de los productos. Don José Bustos Carballo y su familia surtían las peticiones de los clientes que acudían a abastecerse.
Los productos básicos se vendían sueltos. Se despachaba con cucharones y básculas con pesas, cantidades de frijol, arroz, azúcar, manteca, granos y galletas, que se envolvían en papel de estraza.
Además de alimentos, vendían herramientas básicas como machetes o palas, lámparas de petróleo, refrescos, cervezas y hasta juguetes de la época. Era un verdadero centro de abastecimiento.
El crédito era fundamental. Había una libreta de fiado de las compras diarias de los vecinos, saldando la cuenta general semanal o quincenalmente, muchas veces coincidiendo con las cosechas o los días de pago.
“Don Pepe” como lo conocían sus vecinos conocía a todos los habitantes del pueblo, sus historias y familias.
Los hijos de su primer matrimonio con la señora Flora Camacho Almora fueron: Dora Emilia, José (El pingo) y Gilberto (El Chocoyo) Bustos Camacho.
De su segundo matrimonio con la Señora Isaura Hernández Guzmán, sus hijos fueron: Rosa María, Martín Alejandro, Francisco, la Maestra Martha Laura y la C.P. Norma Edith Bustos Hernández.
La “Casa Bustos” y después “La Proveedora” fue un espacio que funcionaba también como un punto de reunión y de intercambio de noticias locales. Mi Padre Gregorio Bustos Pérez trabajó ahí como chofer.
El tiempo pasó y Don Pepe siguió otros caminos. Emprendió nuevos negocios y estableció su nuevo domicilio en la calle 16 de septiembre en el centro de la Villa.
La propiedad en donde estuvo la histórica “Casa Bustos” fue adquirida por la empresa cervecera “Cuauhtémoc-Moctezuma”.
La tienda estuvo unos años en la década de los ochenta a cargo del señor Leobardo González Burgos y en los años noventa por el señor Javier Sandoval Reyes.
Un corto circuito provocó un incendio y fue utilizado el local como bodega.
Actualmente es una sucursal de la cadena de tiendas de autoservicio OXXO.
La Casa Bustos cerró sus puertas de madera, pero el mostrador sigue ahí, en la memoria. En el olor del café, de la pimienta, del maíz, en la libreta de fiado, en la paciencia del que despachaba y anotaba mientras platicaba. Se fueron los frascos de vidrio y las basculas de cucharón... "
Fuentes consultadas:
Francisco Bustos Hernández
Hilda Hernández Ramírez
Salvador Sandoval Castellanos
Agradecimiento por su aportación y crónica al C. Gregorio Bustos Serrano













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